Según el presidente de Innobasque, Pedro Luis Uriarte, el peligro radica en que la economía
vasca está 'demasiado fragmentada', con empresas de escasa dimensión y que ha venido sufriendo en
los últimos años la pérdida de centros de decisión. Y ahora, se tiene que enfrentar a retos que
amenazan su futuro en un entorno global cada vez más competitivo, de manera que 'sin innovación, la
economía vasca no tiene garantizado el futuro'.
Destaca que Euskadi deberá invertir 85.000 millones de euros hasta 2030 si quiere ser
referente y liderar la innovación en Europa. Las empresas tendrán que aportar 60.000 millones,
mientras que los 25.000 millones restantes corresponderán al sector público.