Lo bueno de Europa es que la innovación no se centra tan sólo en la tecnología y en las ciencias puras sino que también llega al sector farmacéutico y al de las telecomunicaciones, pasando por el diseño de muebles y la restauración
El viejo continente está pasando por una etapa de continua transformación debido a la
expansión de la Unión Europea y a la creciente competencia de China e India. La suma de ambos
sucesos se traduce en que en Europa se innova más y mejor con el objetivo de seguir siendo un punto
de referencia para la innovación.
Consideran que cada país europeo tiene su punto fuerte. Francia es muy eficaz en el sector de
Internet y servicios Web; Dinamarca se centra en la innovación farmacéutica; España, canaliza la
innovación mediante la restauración, e Italia mediante los muebles. Por su parte Gran Bretaña y
Suiza realizan avances en el sector financiero.
En el Índice Global de Innovación del 2007, de los 107 países que se tuvieron en cuenta, 12
eran europeos y se encontraban entre los 20 primeros puestos. Alemania y Francia fueron las que
quedaron en mejor lugar ocupando el segundo y el tercer lugar respectivamente.
Para que Europa pueda seguir ocupando tan buenos lugares en los rankings globales, los
gobiernos han invertido un billón y medio de euros en la implantación de viveros de empresas e
institutos de investigación centrados en sectores específicos. Con esta inversión, Europa tiene
muchas posibilidades de poder seguir ocupando los primeros puestos en innovación.
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