Desde los años 20 existe en Suecia el Taxerings Kalender,
una publicación dónde se pueden consultar los ingresos de todos
aquellos ciudadanos suecos con obligación a declarar a la hacienda
sueca. Además, todos aquellos documentos que pasan por una oficina del
gobierno son de consulta pública. Con estos precedentes, era de esperar
que tarde o temprano todos esos datos hiciesen su aparición en la Red.
Estos
principios de transparencia, impensables por estas latitudes, donde
levantó revuelo la publicación de los sueldos de nuestros ministros, se
aplicaron también aquí al inicio de la democracia. Así, durante dos
años consecutivos, se pudieron consultar libremente las declaraciones
de la renta de los españoles en las dependencias del Ministerio de
Hacienda "a pesar de las presiones realizadas por algunos sectores para
que tal exposición no tuviera lugar, bajo la argumentación de que
podrían facilitar la comisión de delitos contra las personas que en
ella figuran" según recoge un diario de la época.
Este
es el mismo argumento de las escasas críticas que han surgido en
Noruega, otro país escandinavo donde se ha implantado el mismo modelo
de transparencia. Aunque en este caso, la apertura de los datos
económicos de sus ciudadanos se ha llevado más lejos: pueden consultarse
en la mayoría de medios digitales noruegos e incluso a través de
Facebook. El estado del bienestar y la falta de grandes diferencias de
clase explica su amplia aceptación. Para el gobierno noruego, se trata
de una medida que hace posible un mayor control democrático del sistema
tributario y una herramienta para el debate.
Otro tipo de control y con la vista puesta también en el debate, es el que ofrece la web Oakland Crimespotting. "Si oyes sirenas en tu barrio deberías saber a qué se deben", bajo esta premisa Stamen Design,
una empresa de San Francisco especializada en diseño y visualización de
datos, creó un mapa interactivo sobre la incidencia de los delitos en
la ciudad de Oakland. La herramienta, que tiene también una versión en San Francisco, ha sido desarrollada por el estudio de forma independiente, y obtiene la información de Crimewatch,
una página del Departamento de Policía de la ciudad, transformándola en
mapas más atractivos y comprensibles. Es posible incluso recibir
actualizaciones por correo electrónico o subscribirse vía RSS.
Aunque,
según Ben Cerveny de Stamen Design, una vez se puso en marcha la
herramienta levantó bastantes críticas entre la policía, ésta puede
servir para comprender mejor el crimen en las ciudades y aumentar la
seguridad. También como ejemplo de la gran variedad de usos que puede
tener la información pública, y su utilidad para que la ciudadanía
pueda comprender mejor su entorno.