La firma Trainelec, filial aragonesa de la vasca CAF, ha patentado un tranvía capaz de almacenar energía en ultracondensadores, con lo que no necesita catenaria. El vehículo recarga sus baterías en las estaciones en apenas 20 segundos, lo que le permite moverse durante un máximo de 1.200 metros, suficientes para llegar a la siguiente parada.
El nuevo tranvía de
CAF se va a probar por primera vez
en Sevilla en un tramo del centro histórico en el que la catenaria alteraba la imagen de los edificios. Además, la distancia entre sus estaciones no llega nunca a rebasar el kilómetro, con lo que resulta ideal para el sistema patentado por la firma vasca.
Para ello se adaptarán los cinco trenes que actualmente operan en el tranvía sevillano, en cuyos techos se incorporarán los ultracondensadores. Esta tecnología de baterías es muy similar a la que se emplea en los ordenadores o en los coches eléctricos, lo que evita también problemas en caso de descarga de energía.
CAF no es el único fabricante de tranvías que ha conseguido liberarse de la catenaria. Bombardier, que tiene planta en Euskadi, tiene un modelo similar de batería. Otra firma con presencia en Bizkaia, la francesa Alstom, tiene en marcha desde hace ya cuatro años en Burdeos un sistema que recoge la energía del suelo.