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“Los fármacos contra el cáncer son bastante tóxicos, y nuestro objetivo es reducir sus efectos secundarios” · Eneko Aldaba, director de proyectos de IkerChem

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Aldaba

IkerChem es una empresa con un futuro prometedor. Prueba de ello es que en 2010 ganó el premio Emprendedor XXI de España, tras imponerse a otras 371 empresas principiantes. Esta iniciativa tiene su origen en el Departamento de Química Orgánica de la UPV/EHU, y el propósito de su plantilla es desarrollar moléculas inhibidoras de cáncer. Su sede se encuentra en el Parque Tecnológico de Miramon, en San Sebastián.

¿Por qué crearon IkerChem?

La idea echó a andar en 2005 en la Facultad de Química, en el grupo de investigación de Fernando Cossío y Ana Arrieta. Todo comenzó con las tesis que se defendían en este grupo, ya que se obtenían moléculas que resultaban interesantes para diversos ámbitos; como por ejemplo, contra el cáncer. Hasta entonces, lo único que hacíamos fuera eran colaboraciones: nos venía una empresa, nos pedía un proyecto y se llevaban las moléculas que nosotros desarrollábamos. Entonces, pensamos que tal vez podíamos crear una empresa con las moléculas que hacíamos para otros y para las tesis. Fuimos a Bic Berrilan, estuvimos un año preparando el proyecto, y constituimos la empresa en mayo de 2006.

Dentro del ámbito del cáncer, ¿investigan alguna línea en concreto?

No. Trabajamos en la epigenética: las moléculas que creamos modifican las proteínas de la epigenética, y gracias a estas modificaciones se pueden curar diferentes enfermedades. Entre estas, nosotros optamos por el cáncer.

¿Qué servicios ofrecen a sus clientes?

En principio, el cometido de nuestra empresa no es ofrecer servicios, sino desarrollar productos propios. Todos los productos que tenemos los hemos desarrollado nosotros mismos; llegados a un punto los patentamos, y después licenciamos las moléculas que creamos a partir de estas patentes. Es que, en el proceso de desarrollo de un fármaco hay muchas etapas: el descubrimiento, observar biológicamente si este fármaco tiene algún tipo de actividad contra la enfermedad elegida, la toxicidad, el comportamiento que tiene en el cuerpo de un animal... y, después, las pruebas en humanos. Así pues, nosotros acometemos los primeros pasos, y antes de llegar a la fase humana, tratamos de licenciar las moléculas a una farmacéutica.

Pero también ofrecen algunos servicios, ¿verdad?

Sí. La esencia del negocio es la que acabo de contar, pero para llevarla a cabo desarrollamos diversas herramientas, tanto para diseñar moléculas en el ordenador como para hacerlas después en nuestro laboratorio. Por lo tanto, la oferta de estos dos servicios puede ser un modelo de negocio paralelo para nosotros. No es nuestra esencia, pero si alguien acude a nosotros y nos parece interesante, ofrecemos el servicio.

¿De qué herramientas disponen para hacer todo esto?

Dentro de la empresa hacemos dos cosas. Primero, diseñamos moléculas computacionalmente; es decir, tomamos la proteína biológica (diana) correspondiente y la modelizamos, diseñamos las moléculas que van contra esta proteína y vemos cómo se computan en el ordenador. Y segundo, si las moléculas diseñadas tienen buena conducta, las sintetizamos en el laboratorio. El paso siguiente es realizar pruebas biológicas en enzimas, células y animales; las hacemos externamente, subcontratadas. Por lo tanto, los recursos que nosotros poseemos son las herramientas computacionales y el laboratorio sintético.

En cuanto a la plantilla, ¿a qué disciplinas pertenecen?

Tenemos a químicos, farmacéuticos, bioquímicos... Casi todos ellos doctores. Tenemos también a un bioquímico que hizo su tesis en bioinformática. Es decir, sabe modelizar dianas biológicas, diseñar nuevas moléculas y estudiar mediante ordenador cómo se comportan estas contra las dianas.

En términos generales, ¿qué quiere aportar IkerChem?

En la actualidad, los fármacos contra el cáncer son bastante tóxicos, por lo que nuestro objetivo por ahora es reducir sus efectos secundarios en la medida de lo posible. Es decir, que el paciente viva mejor gracias a las moléculas que hacemos, bien porque tienen una actividad mayor y/o bien porque provocan menos efectos secundarios.

En estos momentos, ¿qué tienen entre manos?

Tenemos cuatro o cinco proyectos. En dos de estos nos han salido moléculas bastante buenas, y estamos esperanzados. El primero está a punto de entrar en la fase clínica, y el segundo se encuentra bastante avanzado en la fase preclínica. Luego, también estamos desarrollando otros dos. Todos son del ámbito de la epigenética y atacan al cáncer, pero a dianas epigenéticas distintas entre sí.

  • Fecha: 17/01/2012



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