Los espacios de intercambio de cosas de segunda mano se han extendido en la Red. El último ejemplo cercano es el de GipuzkoaTruke, un portal de la Diputación de Gipuzkoa para vender, cambiar o alquilar objetos y servicios. Con una filosofía similar, se recupera el trueque como modelo de negocio y más allá de los productos, cobra cada vez más importancia el intercambio y venta de experiencias.
La necesidad agudiza el ingenio y
la situación económica actual así como la conciencia ecológica han hecho
recuperar una práctica tan antigua como el trueque, bajo nuevos
formatos. Hace ya un tiempo que en Internet han proliferado los espacios
para intercambiar, alquilar o donar objetos usados, que funcionan
principalmente en el ámbito más local y sin intermediarios. Es el caso
del espacio que lanzó a mediados de mayo el departamento de Desarrollo
Sostenible de la Diputación de Gipuzkoa, GipuzkoaTruke,
un portal donde la ciudadanía vende o cambia cosas que ya no utiliza,
desde un coche o material de esquí hasta ropa de niño o utensilios de
cocina. Aunque acaba de empezar, también hay ya algún usuario que
propone un intercambio de servicios al estilo trueque, ofreciendo un
trabajo de diseño gráfico a cambio de pintar su oficina.
Esta práctica se ha convertido
también en un modelo de negocio, para dar los primeros pasos en el mundo
profesional o capear la crisis de forma creativa. Es el caso de la
agencia de publicidad Ereslomástúmás,
creada por dos chicas madrileñas que ofrecen sus servicios a cambio de
productos o experiencias. La única condición es la total libertad
creativa, y desde que empezaron sus ofertas no han parado de crecer. La
imagen de prensa para un grupo de música a cambio de clases de guitarra
eléctrica, tarjetas de visita a un fisioterapeuta a cambio de sesiones
de masajes, o logos a cambio de comidas en un buen restaurante o el
alquiler de un piso en Londres durante el mes de agosto, estos son
algunos de los últimos trueques que han realizado. También es la forma
de pagar el alquiler de su oficina, que comparten con otra agencia a
cambio de colaborar en proyectos.
Una idea muy parecida es la que sigue Videotrueque,
una pequeña productora que ofrece vídeos a comercios de Barcelona a
cambio de los productos o servicios del establecimiento, desde un vale
por ropa a una sesión de peluquería. La idea es que el trato sea justo
para ambas partes, cambiando productos de un valor similar.
La venta y el intercambio por
Internet se está extendiendo no solo a cosas, también a experiencias. En
San Francisco ha empezado a funcionar un espacio dedicado precisamente a
eso, a ofrecer servicios y experiencias bajo la idea del P2P, entre
iguales y sin intermediarios. En Skyara
la mayoría de las ofertas son a cambio de dinero, como clases de
maquillaje, masajes o un café con un experto en branding para que te
asesore sobre una idea, aunque también hay propuestas gratuitas que
consisten en hacer volar una cometa en el Golden Gate Bridge o ir a ver
una película que se proyecta al aire libre.
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