"No tenemos una sociedad orgullosa de su
universidad ni una universidad que trabaje por ganarse a la sociedad",
es la opinión de José Mari Calleja, doctor en Ciencias de la
Información y participante en la primera edición de la Escuela de Política Universitaria "Fernando de los Ríos"
de la UIMP. En el encuentro, donde participaron personas relacionadas
con la docencia universitaria, la investigación, la empresa y los
medios de comunicación, estuvo dirigido a reflexionar sobre cómo crear
conexiones más fuertes entre la universidad y la sociedad.
Tal y como explica Francisco Michavila, director
de la Escuela, "la universidad no puede vivir aislada en una torre de
marfil y trabajar de espaldas a la sociedad de la que forma parte". Es
necesario que los trabajos de investigación y generación de
conocimiento se compartan, no sólo entre universidades, sino también
con la población, generando más desarrollo social y económico; también
que la universidad sea consciente e intente dar respuesta a las
demandas de la comunidad.
En el encuentro se habló de la inexistencia de
canales comunicativos entre estas instituciones y la sociedad. Tal y
como explica Juanjo Becerra, coordinador del suplemento CAMPUS
de El Mundo, "la universidad debe ser más consciente de la necesidad de
comunicar, llegando a todas las capas sociales que sea posible", la
educación superior no sólo debe ser competitiva, también tiene que
hacer saber al resto de la sociedad que lo es.
Pero la cuestión no sólo radica en una mayor difusión en los medios de comunicación. Según Juan Freire,
profesor de la Universidad de A Coruña, la educación superior debe
adoptar la cultura digital, transformándose hacia modelos de
coordinación en red donde participen más actores procedentes tanto del
ámbito docente e investigador, como de otros sectores de la sociedad y
el mundo empresarial.
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