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Imagen de la película Star Wreck.
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El open source
como producción colaborativa se abre paso también en el mundo
audiovisual. Un buen ejemplo es la primera edición del documental Remix
Manifesto, (primera porque sigue en marcha la elaboración de siguientes
versiones), un proyecto que comenzó su director, Brett Taylor, hace
seis años y que se ha ido creando a medida que los visitantes colgaban
imágenes y remezclaban las ya existentes. El hilo conductor del
documental es la defensa de la creación y distribución libre de
contenidos culturales, realizado, cómo no, con imágenes extraídas de
internet, y donde aparecen declaraciones de defensores de este
movimiento, como el creador de las licencias Creative Commons, Lawrence Lessig, o el ministro de cultura brasileño, Gilberto Gil, entre muchos otros. El protagonista central del film es el ingeniero biomédico Gregg Gillis, más conocido como Girl Talk, artista y DJ que basa sus sesiones en la remezcla de hits musicales, desafiando todas las leyes del copyright.
A pesar de su realización amateur, la iniciativa está respaldada por la productora pública canadiense NFB, que ha obtenido numerosos premios por sus producciones, entre ellos 12 Oscars.
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Cartel de la película We Are the Strange.
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Pero la creación en open source no se limita tan sólo a documentales. Wreck a Movie es
una comunidad creadora y productora de películas de bajo coste, donde
sus usuarios proponen proyectos y de forma colaborativa se llevan a
cabo. Actualmente tienen varias obras en proceso de producción, desde
films de animación hasta dramas indies y películas de terror. Los
creadores de este proyecto son un pequeño grupo de jóvenes finlandeses
entusiastas de la animación y la ciencia ficción, que se lanzaron a
esta iniciativa tras elaborar un largometraje llamado Star Wreck, estrenándolo en 2005 en internet con un enorme éxito.
En este sentido, quizá el ejemplo más sorprendente es el del film We are the Strange, un
largometraje de animación que realizó enteramente y sin salir de su
casa Michael Belmont, un joven de 27 años también llamado M dot Strange.
El film, que mezcla diferentes técnicas de animación, y cuyo guión y
estética están basados en los videojuegos, fue premiado en el festival
de Sundance de 2007. Por ahora, sin embargo, no ha conseguido
distribuidora, y tan sólo puede verse en internet, o comprando el DVD.
El abaratamiento de
los equipos necesarios y la distribución a través de la red ha abierto
nuevas oportunidades de creación audiovisual tanto para los creadores
como para pequeñas compañías, aunque también las grandes empresas
tradicionales están adentrándose en este mundo, muchas veces a través
de la esponsorización. Power to the Pixel es una
entidad sin ánimo de lucro fundada por la abogada Liz Rosenthal que a
través de fórums, eventos y un servicio de consultoría, se dedica a
proporcionar información y soporte a las nuevas comunidades de
producción audiovisual.