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Mag+, el proyecto piloto de Bonnier R&D.
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De la misma forma
en que el caballo, el velero o la radio perdieron su protagonismo con
la llegada de nuevas tecnologías, los periódicos y revistas en papel ya
no pueden aspirar a ser lo que fueron. Pero la gente sigue paseando a
caballo y escuchando la radio, "¿por qué?", preguntaba Losowsky,
"ofrecen experiencias distintas que gustan a la gente". Dentro de las
conferencias sobre nuevos medios Newwws! de IED Madrid, el organizador de Colophon, el festival más importante de revistas independientes, explicó
que la pérdida de monopolio es algo positivo, puesto que permite a los
medios impresos focalizarse en aquello que hacen bien y dejar a un lado
lo que no funciona, "han de pensar cómo contar mejor la historia". Tal
y como explicaba Losowsky, en este sentido los formatos online y los
impresos son muy distintos "con el papel el lector recorre una historia
de principio a fin, en el medio digital, la persona no entra desde la
portada, va directa a un contenido, y de ahí salta a los siguientes".
Cuando las noticias
e historias están disponibles en Internet, ¿quién va a pagar por tener
lo mismo en papel? Algunas revistas apuestan por vender no sólo
contenido, también el soporte como un objeto que el lector quiera
conservar. En Francia, la publicación en papel XXI
ha conseguido un éxito inesperado centrándose en la calidad, con un
número trimestral de 200 páginas con reportajes de investigación
narrados a través de textos, fotos, ilustración y cómic. En la prensa
diaria, está la opción de la personalización de las noticias. En los
últimos meses han aparecido algunos proyectos que experimentan con la
idea de periódico a la carta, como Niiu o Personal News, un tipo de iniciativa que todavía está por ver si funcionará.
En el medio digital
tampoco tiene sentido replicar el modelo tradicional, puesto que ofrece
posibilidades distintas, no sólo en contenidos sino también en la forma
de leer. Tal y como explicaba Losowsky, "el formato impreso lleva
siglos de desarrollo, mientras que la revista online aún se está
explorando". La editorial sueca Bonnier, con la colaboración del equipo de diseñadores Berg, elaboró hace un par de meses un piloto
de magazín que puede ser un ejemplo del futuro de las revistas en
soportes digitales. El proyecto se basa en mantener la esencia del
placer de lectura, incluyendo interactividad (marcando y compartiendo
contenidos, por ejemplo), así como formas intuitivas de navegar entre
el texto y las imágenes.
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