Si por algo pagaría millones cualquier empresa o gobierno es por
tener la posibilidad de prever el futuro con seguridad, más en una época
de cambios tan rápidos e inciertos como la actual. Sin embargo, tal y
como explicaba Michael Costigan, consultor de Global Business Network,
las predicciones de futuro no funcionan, puesto que están basadas en el
pasado. "Lo peor de las previsiones es que a veces
aciertan y por eso confiamos en ellas, pero cuando más las necesitas es
cuando fallan", según Costigan, porque se elaboran según lo que ya ha ocurrido y no son
válidas ante cambios disruptivos.
El consultor estuvo el pasado 28 de febrero en la Cámara de Comercio de
Bilbao para explicar la metodología del análisis de escenarios, una
estrategia que su empresa ha elaborado para entidades como el Banco
Mundial o los gobiernos de Estonia y Singapur. Ahora está llevando a
cabo un análisis de escenarios para la Diputación Foral de Bizkaia con
la colaboración de Metrópoli-30.
"Los escenarios son historias sobre el futuro que sirven para tomar
mejores decisiones hoy", explicaba el consultor de GBN, "narrativas que
hacen pensar más allá, describiendo un rango de posibilidades". La
metodología consiste en dibujar un abanico de escenarios posibles,
teniendo en cuenta las tendencias (globales y locales), las
incertidumbres y las implicaciones que conllevaría cada uno de los
futuros. En esta estrategia no se da una sola posibilidad, sino varias,
de cara a que el cliente (la empresa o el gobierno regional en este
caso), pueda reconocer y adaptarse a los cambios antes de que sean ya
una realidad, algo similar a lo que realizan los servicios de
emergencias o los ejércitos para estar preparados ante situaciones
imprevistas. En el análisis de escenarios no se cuantifican en tantos
por ciento las probabilidades que se dé uno u otro, puesto que "entonces
nos enfocaríamos sólo en el que tiene más y nos olvidamos de los
otros", según Costigan.
En el proceso para identificar los escenarios participan tanto
personas internas como colaboradores externos de diferentes ámbitos, con
el fin de recoger entornos de influencia y perspectivas diversas. Es lo
que se ha hecho para el territorio de Bizkaia, con entrevistas
a representantes de diferentes sectores. En este caso, los escenarios
que presenta el análisis se han fijado en dos variables, el nivel de
liderazgo de la región (que va de colaborador a reaccionario) y su
capacidad para generar y atraer talento, aunque estos futuros también
tienen en cuenta otros factores como la posición política y económica de
Europa a nivel global. En los próximos días se realizarán workshops
para analizar estos escenarios de cara a descubrir sus implicaciones, y
los resultados se trasladarán a la Diputación Foral, con la intención de
que sirvan como guía para el futuro.
También puede interesarte: