 |
|
En Global Voices Lingua, voluntarios traducen artículos de blogs de todo el mundo.
|
Si alguien preguntara cual es el idioma oficial de
internet, probablemente todo el mundo pensaría en el inglés, y aunque
en cierta manera es verdad, puesto que sigue siendo el idioma más
utilizado para la comunicación global, con la expansión de la Web 2.0
los contenidos en muchos otros idiomas van ganando terreno. Tal y como
afirma Ethan Zuckerman en su artículo The polyglot internet,
actualmente en la blogosfera existen más contenidos en japonés y chino
que en inglés. Internet se ha convertido en una enorme plataforma de
información, conocimiento y conversación, pero las barreras idiomáticas
se hacen más evidentes a medida que crecen los contenidos creados por
la propia ciudadanía. Los traductores automáticos pueden resultar
útiles, pero en la mayoría de los casos, tienen un margen de error de
significado demasiado amplio.
Frente a esta situación han ido surgiendo en los
últimos años iniciativas basadas en la traducción social, espacios
donde traductores o personas con conocimientos en varias lenguas
dedican una parte de su tiempo para traducir contenidos, al estilo crowdsourcing.
Se trata de una colaboración sin ánimo de lucro, donde la motivación
principal es facilitar el acceso de contenidos interesantes a personas
de otras lenguas, aunque también puede ser una manera hacer prácticas y
darse a conocer como traductor.
El ejemplo de traducción social más conocido recientemente es el TED's Open Translation Project,
donde se están subtitulando las conferencias de esta plataforma gracias
a la colaboración ciudadana. El proyecto comenzó el pasado 13 de mayo,
y hasta ahora se han realizado más de 360 traducciones a 43 idiomas
diferentes. Sin embargo existen varias
organizaciones y redes en todo el mundo que se dedican a traducir de
forma colaborativa, con los objetivos de promover el desarrollo en
países empobrecidos, ampliar la libertad de expresión y generar
conversaciones interculturales a favor de la tolerancia. En un reciente
artículo, Zuckerman destaca algunos ejemplos como Traslate.org.ze, un software que traduce contenidos a 11 lenguas africanas, Global Voices Lingua, que traduce contenidos de periodismo ciudadano o Meedan, un espacio para facilitar las conversaciones entre personas árabes y de habla inglesa.
Siendo uno de los principales retos para la
comunicación en internet, la traducción es también un modelo de
negocio. Recientemente el creador de Panda, Mikel Urizarbarrena, ha lanzado el proyecto Semantix,
dirigido a crear herramientas que faciliten el entendimiento entre
personas que hablan lenguas diferentes y también la comprensión de
palabras técnicas o registros profesionales, como textos médicos o
legales, por ejemplo.
La traducción en internet abre además nuevos
potenciales en campos como la educación, la cultura y los derechos
humanos. Para debatir sobre las herramientas disponibles y los retos de
futuro, el próximo 22 de junio se celebra en Amsterdam el encuentro Open Translation 2009.