Encontrar una cura contra el cáncer, esa es la idea de base del proyecto BioCurious,
una iniciativa que han lanzado dos amigos en California para abrir un
laboratorio de investigación biotecnológica. La industrialización de los
equipamientos necesarios y el auge de la ciencia ciudadana han hecho
que parte de la investigación científica se esté trasladando a los
garajes, con comunidades de apasionados profesionales y amateurs.
Eri Gentry no es
científica sino economista, aunque siempre le había atraído el campo de
la experimentación biotecnológica, y cuando un amigo suyo falleció por
culpa del cáncer decidió hacer algo para contribuir al avance de las
investigaciones en ese campo. Junto con otro amigo, Joseph Jackson,
empezó a construir un laboratorio de biotecnología de bajo coste en el
garaje de su casa, y de ahí surgió la comunidad BioCurious.
La iniciativa mezcla la
ciencia ciudadana con el espíritu hacker y abierto de las comunidades
de aprendizaje, así como la idea del crowd funding,
puesto que ahora han lanzado un llamamiento para recoger dinero, 30.000
dólares, que utilizarán para abrir un laboratorio más grande. El
objetivo es crear una organización sin ánimo de lucro donde puedan
acercarse personas interesadas en el campo de la ciencia con ganas de
aprender y profesionales que quieran un espacio para realizar
experimentos, con el ánimo de ampliar los conocimientos públicos en
biotecnología.
Aunque los
equipamientos de última tecnología en el ámbito de la experimentación
científica siguen estando fuera del alcance de iniciativas ciudadanas y
comunitarias como esta, la industrialización de muchos de los
componentes y la expansión del software y hardware en código abierto
hacen posible que estudiantes, profesionales y autodidactas puedan
construir pequeños laboratorios bajo una filosofía hacker, realizando
experimentos que hace años eran exclusivos de grandes empresas, creando
espacios para la colaboración y abriendo el aprendizaje científico a un
sector de población mucho más amplio. Una fórmula de investigación
colaborativa que en unos años puede convertirse en una vía para el
avance científico alternativo a las compañías y sus sistemas cerrados de
patentes.
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