Las tarjetas personales de visita serán sustituidas dentro de poco por identidades digitales que se podrán personalizar según el contexto. Especialistas auguran que en un plazo inferior a dos años la vida de todo individuo estará marcada por la posibilidad de llevar toda su información personal de un sitio para otro en su propia 'nube' y elegir, según sus expectativas, cual utilizar para relacionarse con otras personas.
La implementación de las identidades digitales controladas por el
propio usuario es para el responsable de Law Lab de la Universidad de
Harvard, John Clippinger,
el próximo avance de las relaciones humanas. Este experto apuesta por
que en menos de dos años las tarjetas de visita pasen a mejor vida y
las identidades virtuales ocupen su sitio tras el actual impacto de las
redes sociales. Un cambio que posibilitará el control de la información
que tiene relación con cada persona.
"La abstinencia ya no garantiza la privacidad, realmente nunca lo
hizo. Puedes tratar de vivir sin Internet, pero te estarás marginando.
Lo que es peor, no podrás participar en el debate de cómo la privacidad
está desapareciendo, porque el debate es en línea", defiende Simson Garkfinkel,
profesor de Ciencias Aplicadas en Harvard. El hecho de que la distancia
entre personas y empresas se haya reducido, y la consciencia colectiva del poder del consumidor, ha disparados las alarmas sociales en cuanto a la necesidad de que cada persona controle su propia información.
Empresas como Facebook o dispositivos como el iPhone ya intentan en estos momentos aprovechar el nuevo escenario de las identidades digitales para conocer mejor a la gente que utiliza sus servicios y ofrecerles información de su interés o publicidad personalizada. Por ello, Clippinger aboga por desarrollar nuevas políticas que definan el límite de estos servicios
desde el respeto a las personas que los utilizan. "La gente no conoce
el potencial de esta nueva corriente que va a llegar muy pronto, pero
creo que tendrá el poder de dar la vuelta a los actuales modelos de
negocio".
Poder gestionar las
credenciales automáticamente al llegar a un lugar y crear diferentes
perfiles de presentación según el contexto y las expectativas, supondrá
un punto de inflexión en el futuro de las identidades digitales y las
nuevas relaciones.