El espacio público ha sido tradicionalmente un lugar de encuentro, ocio
y socialización en las ciudades, sin embargo, estos hábitos se han ido
trasladando a otros lugares y las calles se han convertido
principalmente en un espacio de paso. Juan Freire, profesor de la Universidad de A Coruña, participó en el encuentro OcioGune
celebrado en Bilbao entre el 10 y el 12 de junio, donde destacó la
necesidad de buscar fórmulas para que la ciudadanía participe en el
diseño de sus ciudades.
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Imagen del encuentro OcioGune, en la Universidad de Deusto, Bilbao.
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"Durante siglos, la calle ha ofrecido a las
personas espacios públicos utilizables justo al lado de sus casas. Sin
embargo, la ciudad moderna ha ido transformando cada vez más las calles
en lugares para pasar, no para estar". La cita es del arquitecto Bernard Rudofsky, autor de Streets for People,
y Freire la utilizó en su charla para explicar la transformación que
han sufrido los espacios públicos urbanos. Según el profesor y experto
en cultura digital, existe una tendencia a trasladar el uso social y de
ocio hacia falsos espacios
públicos, muchas veces vinculados al consumo, como en el caso de los
centros comerciales. Falsos no en un sentido peyorativo, sino en la
medida en que no incluyen la posibilidad de que las personas lo
gestionen de forma abierta y compartida.
Según explicaba Freire, es necesario un nuevo
enfoque del modelo de ciudad, donde la ciudadanía contribuya en su
diseño: "no sólo se trata de que la gente use la ciudad, sino que se
apropie de ella". Para conseguirlo, internet puede ser una plataforma
organizativa, de hecho muchos ciudadanos utilizan ya espacios como
Facebook para impulsar movilizaciones y causas comunes, pero es
necesario que las administraciones y la clase política apoye estos
procesos participativos, adoptando un papel de gestores y guías de la
opinión ciudadana.
También hace falta educar a las personas en una
mayor cultura participativa, puesto que, tal y como afirmaba Freire "la
gente ha asumido un papel de consumidor".
En el encuentro OcioGune, organizado por el Instituto de Estudios de Ocio de la Universidad de Deusto, participó también Izaskun Fernández, de la Fundación Catedral Santa María
de Vitoria, explicando el proyecto de restauración de la antigua
catedral. La rehabilitación del edificio, que comenzó en 1999, es un
ejemplo de proceso abierto a la ciudadanía, donde se organizan visitas
guiadas para ver la evolución de las obras, mostrando así los
entresijos arquitectónicos de la catedral y compartiendo con el público
los nuevos datos que se van descubriendo a medida que la restauración
avanza. El espacio, además, se ha abierto a otros usos ciudadanos, como
conciertos y actividades culturales.