El modelo de crecimiento actual, vinculado al consumo de recursos y medio ambiente se ha demostrado insostenible, ya no solo por sus consecuencias ecológicas, sino también por el coste económico a largo plazo. Según el Foro Económico Mundial, es necesario transformar los hábitos de consumo y crear nuevos modelos de negocio. En paralelo a la gran escala, las soluciones de futuro pasan también por las redes pequeñas, locales y conectadas.
El reciente informe More with less, scaling sustainable consumption and resource efficiency,
elaborado por el Foro Económico Mundial, es una llamada a la acción
para buscar nuevos modelos de desarrollo que rompan con el vínculo entre
crecimiento y consumo de recursos escasos, bajo el convencimiento que
ni las estructuras ni los sistemas de producción actuales se van a poder
sostener en el largo plazo. Según los datos de Oxford Economics que
recoge el informe, están en juego más de 2 billones de dólares, el
ahorro que supondría reducir el consumo de recursos y energía en 2030.
La iniciativa Sustainable Consumption del FEM propone tres vías de
acción: fomentar hábitos de consumo más sostenibles entre la ciudadanía,
haciendo que la opción por defecto sea la del producto o servicio
sostenible, potenciar nuevos modelos de negocio y transformar las reglas
del juego a través de acuerdos público-privados.
En el ámbito de los consumidores, hay una brecha entre las actitudes y
la acción real. Según una encuesta de National Geographic a nivel
europeo, si bien el 72% de la gente está dispuesta a pagar más por
productos ecológicos, solo un 17% lo hace realmente. Las causas son la
confusión frente a la gran cantidad de etiquetas verdes, el precio y la
falta de transparencia. Por otro lado, en cuanto a las ideas
empresariales, si bien existen ya muchos ejemplos de iniciativas más
sostenibles, según el informe del Foro Económico Mundial, el problema
actual es la falta de escala, debido tanto a la escasez de recursos en
infraestructuras y tecnologías como a unas reglas del juego que
potencian inercias perversas. Entre ellas están los subsidios
generalizados a combustibles fósiles o las tarifas que no diferencian
entre servicios y productos sostenibles e insostenibles.
Un futuro pequeño y abierto
En paralelo a los proyectos empresariales de reducción de consumo, el experto en diseño para la innovación social Ezio Manzini propone un escenario de futuro de iniciativas pequeñas, locales, abiertas y conectadas.
Según Manzini, ya existen proyectos alrededor del mundo que prueban
modelos de desarrollo alternativos más sostenibles, y pone como ejemplo
las cooperativas de consumo de productos agrícolas, los grupos de ayuda
mutua para el cuidado de personas mayores o los sistemas para compartir
productos y servicios a través de plataformas en Internet. Según el
profesor del Politecnico di Milano, estas iniciativas han de ser
pequeñas y específicas en "un sistema diseñado a escala humana", y
defiende un escenario SLOC (siglas de small, local, open y connected)
donde la innovación tecnológica y social permita crear una red de
proyectos pequeños pero interconectados donde buscar soluciones
sostenibles sea más sencillo.
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