En las conferencias Compostmodern '09,
celebradas entre el 20 y el 21 de febrero en San Francisco, diseñadores
de todo el mundo se reunieron para debatir sobre el diseño como modo de
mejorar la sociedad, a través de criterios más responsables y
sostenibles ecológicamente. En el encuentro se destacó la necesidad de
que los diseñadores y productores tomen consciencia de para quien se
están diseñando estos productos, y qué impacto suponen para el
medioambiente.
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espacio de juego y estudio en Uganda, creado por Project H Design.
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Según Saul Griffith,
inventor y uno de los participantes en el encuentro Compostmodern, es
necesario hacer visibles a los ciudadanos el gasto energético que
supone la elaboración de cada uno de los productos que hay disponibles
en el mercado, como método para que el consumidor sea consciente del impacto ambiental a la hora de elegir lo que compra. Griffith, creador del espacio Wattzon,
una web donde cualquier persona puede calcular de forma sencilla su
gasto energético, destacó también la importancia de que los diseñadores
prioricen los criterios de reutilización y durabilidad de los
productos, haciéndose responsables del impacto medioambiental que
suponen, así como que las empresas productoras tomen responsabilidad
del ciclo de vida total de sus productos, incluyendo cuando éstos han
dejado de ser útiles.
En el encuentro se debatió también sobre el diseño como herramienta de mejora social. La arquitecta Pam Dorr presentó su proyecto Hale Empowerment and Revitalization Organization,
una iniciativa que está en marcha desde 2003 y que consiste en la
rehabilitación de hogares de familias pobres en Alabama con la
participación de voluntarios y ciudadanos de la comunidad, que cada año
supone la mejora de 400 casas bajo criterios de sostenibilidad y
durabilidad.
Emily Pilloton presentó Project H Design,
una organización humanitaria fundada en 2008 que se dedica al diseño de
productos que puedan mejorar la calidad de vida de personas
desfavorecidas o que viven en países en desarrollo. Algunos de los
proyectos que la organización de Pilloton tiene en marcha son el diseño
de juguetes que puedan ayudar a mejorar las clases de educación
primaria en Uganda o la creación de productos baratos y accesibles de
primera necesidad para las personas sin techo que viven en Los Ángeles.