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Imagen del taller del Banco Común de Conocimientos, by Antonio Miñán.
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"La escuela debe derribar sus muros y conectar con la cultura viva y las sensibilidades de los chicos y chicas", según explicó Jesús Martín-Barbero, teórico de la comunicación social, en su conferencia en el Simposio Educación Expandida. Martín-Barbero afirmó que la escuela sigue integrando las novedades tecnológicas dentro de su sistema, en lugar de dejarse influenciar y cambiar el modelo de enseñanza, "ni siquiera internet lo ha conseguido, seguimos con una enseñanza lineal y vertical". Para el teórico latinoamericano, la educación debe interactuar con todo aquello que ocurre en la sociedad, la variedad de lenguajes, de culturas y sensibilidades y no hacer que los estudiantes aprendan a repetir lo que leen, sino enseñarles a que sean capaces de escribir su propia historia.
El encuentro, organizado por Zemos98, sirvió para dar pistas de otras formas posibles de aprender y sobre todo, para debatir sobre el futuro de la educación, que necesita de una urgente renovación puesto que los currículos tradicionales y las fórmulas de enseñanza basadas en escuchar, leer y memorizar ya no tienen sentido.
Como ejemplo de otro modelo de aprendizaje, y dentro de las actividades del simposio, el Banco Común de Conocimientos realizó un taller con los alumnos del IES Antonio Domínguez Ortiz, en Sevilla. Durante una semana alumnos y profesores aprendieron de una forma diferente, cada uno aportando sus conocimientos. Un alumno explicó a su profesora cómo se arregla el carburador de una moto, otro enseñó al resto de la clase a hacer palmas flamencas,... Rompiendo así la verticalidad habitual de las clases y demostrando que los alumnos sí tienen interés en aprender y enseñar si se les ofrece un papel más activo en su aprendizaje.
En el encuentro se presentó también el proyecto Open-roulotte, realizado por La Fundició en una escuela de primaria. La iniciativa es una propuesta para abrir la institución educativa al espacio público, al entorno social que le rodea: los niños y niñas salen a explorar su ciudad, para luego cartografiarla en clase, según las experiencias y sensaciones que les ha provocado. Como conclusión de la actividad, los alumnos explican a los ciudadanos, través de un programa de radio, su visión del entorno.
En relación a la comunicación, Amasté presentó su proyecto Casi tengo 18. La iniciativa se basa en dar a los adolescentes un espacio donde expresarse y contar su historia como protagonistas, utilizando herramientas multimedia del móvil e internet, aunque la esencia del proyecto es ayudar a los jóvenes a buscar formas de expresarse por sí mismos, analizando el mundo que les rodea.
Brian Lamb, profesor y experto en nuevas tecnologías aplicadas al aprendizaje, habló en su conferencia de la necesidad de incluir las posibilidades que ofrece la web 2.0 en la educación: reutilización de contenidos, creación colaborativa y espacios diferentes de aprendizaje. Por otro lado, Ronaldo Lemos, catedrático y director de Creative Commons en Brasil, centró su charla en la cultura libre y la propiedad intelectual. Lemos habló de la gran cantidad de iniciativas ciudadanas de intercambio y creación de contenidos que están surgiendo en la red, plataformas que están creciendo de una forma independiente y cada vez más alejada de la industria cultural, que sigue anclada en una ley de copyright que ya no es acorde con la realidad.
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