El uso que hacen los adolescentes de Internet es un tema que
preocupa a muchas familias. Páginas poco aconsejables, el riesgo de que
se relacionen con desconocidos,.. ¿Estamos exagerando con el tema de la
seguridad?
Sí, y en el congreso hubo algunas conferencias reveladoras al respecto. Tanya Byron
dijo algo que me hizo pensar bastante porque lo sintetizó muy bien, y
es que deberíamos preocuparnos por lo que los jóvenes hacen en Internet
de acuerdo con los peligros que eso suponga en la calle. Quedar con un
desconocido es malo en Internet, y es malo en el mundo real. Deberíamos
guiarnos por cuales son los peligros de la calle que se trasladan a
Internet y pensar, ¿ante la misma situación, qué habríamos hecho hace
diez años? Pues lo mismo en el entorno de la Red. Si estás en un bar y
se te acerca un desconocido, posiblemente tendrás ciertas precauciones
a la hora de ser su amigo. Eso es lo que tenemos que explicar a los
niños y es lo que hemos venido haciendo toda la vida. No es un problema
específico de Internet.
En el caso del ciberacoso, exactamente igual. Hay un tema que creo
que se olvida en este aspecto y que salió bastante en el encuentro y es
que hay que tener en cuenta que a ellos también les preocupan estas
cosas, ellos también ven las noticias, también saben que quedar con
desconocidos puede suponer un problema.
Entonces la cuestión está en que padres y madres tengan la
formación suficiente como para ayudar a sus hijos a resolver estos
problemas.
Yo tengo una hija adolescente de 12 años. Ella fue la primera que me
dijo en un determinado momento "oye mamá, que estoy harta de que los
niños de la clase nos insulten en el grupo que tenemos las niñas de
clase en Facebook". Es lo mismo que hacen en la clase, porque están en
una edad en la que niños y niñas no se suelen llevar muy bien. Lo
mismo, trasladado a la Red. Entonces le dije que se abriera una red
privada en Ning, que pusiera una contraseña para que ellos no pudieran
entrar, y ya está. Encantadísima. Yo creo que ya todas las niñas de
este colegio tienen abiertas redes privadas en Ning donde no les pueden
decir nada.
Ahí está la clave, que los padres podamos ayudar cuando ellos nos
expresen sus preocupaciones, creando un clima de confianza, como ha
pasado toda la vida, estar formados para que cuando la niña o el niño
venga con un problema en Internet, podamos responder, o acudir a los
múltiples servicios que ya están surgiendo de resolución de problemas
de privacidad, como por ejemplo las herramientas para aprender a
configurar correctamente una cuenta de Facebook. Todo es una cuestión
de formación, lo que no pueden permitirse los padres que quieran estar
tranquilos en esto es ignorar las claves o los trucos, la forma en que
funciona este mundo paralelo.
¿Se descarta la opción del control?
No tiene sentido, como no lo ha tenido nunca, porque además siempre
pueden ir a un ciber y entrar desde ahí a una página que tú no quieres
que vean. Yo creo que más que controlar, ante la demanda del niño que
te puede venir asustado porque ha visto una página de no sé qué, quizá
sea bueno aprovechar para explicarle qué valores crees que son
adecuados en la sociedad actual. Quizá sea malo que nunca vea una cosa
de estas, una página sobre anorexia, por ejemplo, porque parece que
todo lo prohibido atrae más. Mi hija alguna vez también se ha
descargado cosas extrañas de alguna página, una película porno en el
eMule, y se ha puesto a gritar "¡Mira mamá!". Pero puedes ir y
explicarle que las páginas de descarga piratas tiene este problema, que
no sabes lo que te estás descargando y que tienes que ir con cuidado.
"Que los menores se expongan a contenidos de Internet no es malo, lo malo es no saber cómo actuar"
Existe la idea generalizada de que los jóvenes no se preocupan demasiado por el concepto de privacidad, ¿es cierto?
No, para nada. Los padres tenemos miedos exagerados, pero ellos
también. Yo te aseguro que era mucho menos precavida de lo que es mi
hija cuando habla con un desconocido. Quizá porque tampoco teníamos el
rodaje suficiente en este tipo de temas. En Facebook no, porque no
existía, pero en los chats hablabas con desconocidos, ahora en cambio
son súper precavidos. En el congreso hubo una mesa bastante interesante
de chavales que contaban su experiencia y me hizo mucha gracia porque
cuando les preguntaron si habían fingido ser otra persona en Internet,
todos dijeron un ¡No! muy rotundo. Es algo que está muy mal visto
ahora. Realmente la autenticidad es un valor en Internet, algo que a
ellos les preocupa mucho. Igual en otra época no era tan grave hacerse
pasar por otra persona, pero hoy en día si lo detectan, lo eliminan
automáticamente.
Los adolescentes son nativos digitales, y nosotros inmigrantes, ¿podemos aprender de cómo usan ellos los social media?
Yo lo que vengo detectando hace un tiempo es el mito del nativo
digital, porque en realidad es alguien que sabe navegar por Facebook,
por Tuenti, que sabe hacer cosas lúdicas en la Red, pero nadie le ha
enseñado todavía que hay otros usos mucho más productivos de cara al
conocimiento, a sus hobbies o sus aficiones. Estamos pensando siempre
en Internet como un nido de pederastas, cuando también hay cosas muy
positivas. Un aficionado a un determinado deporte puede encontrar un
banco de recursos, de información útil, de comunidades,... Ya no te
limita el espacio, no tienes por qué relacionarte sólo con tus vecinos,
puedes hacerlo con gente con la que compartes aficiones y gustos.
Todas estas cosas también nos las están demandando ellos. En el
congreso los chavales decían que Internet es un mundo infinito de
posibilidades, y que hay que buscar las positivas. Además, se está
demostrando que cuanto más se conocen estos usos de realización
personal, menos se tiende a entrar en páginas que pueden generar
preocupación. Cuanto más conoces esa vertiente de conocimientos, menos
tendencia tienes a entrar en este tipo de páginas, y cuando llevas
cuatro días ya aprendes a detectar lo que es un timo y lo que es
verdad. Estamos en lo mismo, en enseñar también este tipo de usos
porque si no sabes que existen, mal asunto.
"Todos los mitos de pornografía, casinos online,..relacionados con Internet son para usuarios poco frecuentes"
Una de tus principales áreas de trabajo es Internet como
espacio para el aprendizaje informal y para toda la vida, ¿cómo ha
cambiado la Red la forma en que aprendemos?
Nuestra definición como personas siempre ha estado muy marcada por
con quien nos relacionamos. Lo que cambia Internet, y por eso es tan
importante en el ámbito del aprendizaje, es que ya no estamos limitados
por el espacio, ya no tenemos por qué relacionarnos con gente cercana.
Podemos formar una red de contactos vinculada a nuestros intereses
profesionales que nos mantenga al día de todo ese flujo inmenso de
conocimientos que se genera en Internet. Yo soy psicóloga. Podría ir a
buscar todas las fuentes que hay en la Red que hablan sobre psicología,
pero eso no tendría sentido porque es una cantidad inmensa, sería
incapaz de filtrar todo eso. Entonces, ¿cual puede ser mi filtro? Mis
compañeros, mi red profesional que he construido a partir de gente que
confío en su criterio. Ahí hay herramientas para decir, "quiero que a
mi espacio personal de aprendizaje me llegue lo que dicen mis fuentes o
autores preferidos, quiero que me lo filtres y me llegue de forma que
lo pueda entender". Puedes formarte una red alrededor del mundo, aunque
evidentemente el inglés es fundamental, y eso no se dice mucho pero es
cierto.
Ese es el sentido de Twitter, por ejemplo. Si tienes una buena red
de contactos, prácticamente no necesitas buscar información porque ahí
te llegan todos los enlaces de las últimas actualizaciones de los blogs
y espacios de referencia. Ahora la distinción es diferente, lo bueno se
distingue de lo malo no en función de quien lo escriba o qué
institución lo avala, sino porque todos, colectivamente, aplicamos un
filtro y decimos como profesionales lo que es bueno y lo que es malo.