Explicabas en la charla que
estamos en la Era del Individuo, donde la persona ha de situarse en el
centro, tanto de los productos como de los servicios relacionados con el
bienestar de la ciudadanía. Suena bien pero parece una opción difícil,
que va en dirección contraria a las políticas actuales de recorte de
gastos.
Claro, el tema es que en el sistema
antiguo, que es el que domina actualmente, servir a la persona de forma
individual es tremendamente caro, es lo que consideraríamos un servicio
Premium. Si queremos situar a la persona en el centro, obviamente no
podemos hacerlo con el sistema actual. De lo que se trata es de ver cómo
podemos aprovechar la tecnología y el social media para crear
procesos totalmente diferentes, tanto en el ámbito empresarial como en
el social, de forma que la estructura de costes sea totalmente
distinta. No hay duda de que si tratamos de enfocarnos en el individuo
con el sistema actual, estaremos hablando de algo que no está al
alcance de la mayor parte de la ciudadanía.
Un cambio hacia la asequibilidad
radical, ¿qué significa?
En América, si envías a tu hijo o
hija a la Universidad, te va a costar decenas de miles de dólares cada
año. Pero a la vez, también puedes acceder a una cantidad tremenda de
contenidos educativos que están en Internet, y a procesos sociales
comunitarios que están en marcha cerca de donde vives. Es un valor que
está a tu alcance y que puede ayudarte en tu aprendizaje con
experiencias educativas diferentes, un modelo radicalmente distinto a
la Universidad, que es una institución construida bajo la idea de
acudir a un único espacio físico, con un patrón de costes fijos y poco
asequibles, al menos en Estados Unidos.
Se trata de usar estructuras y
procesos nuevos, basados en gran parte en las nuevas tecnologías, para
conseguir este objetivo de asequibilidad radical, porque es de
eso de lo que estamos hablando, lo que reclama la ciudadanía, productos
y servicios que sean mucho más asequibles. Para conseguirlo, no sólo
tenemos que innovar, porque eso significa mejorar en el mismo sistema.
Tenemos que conseguir una mutación total de ADN.
"El interés general en la innovación
va ligado a las últimas fases de un modelo moribundo"
Como ejemplo, está el caso de Henry
Ford. Si cogiéramos una de las fábricas automovilísticas de principios
de siglo XX, podríamos mejorar y mejorar, innovar e innovar, y nunca
conseguiríamos crear un coche asequible para el empleado medio. Lo que
hizo Ford fue implantar un proceso totalmente diferente, que luego
llamaríamos producción masiva y estandarización, un esquema nuevo con
el cual se pudo crear un coche que rompió totalmente con los patrones
de costes, consiguiendo un producto radicalmente accesible.
Cada vez se escucha más
hablar de la innovación como vía para solucionar los problemas actuales,
pero ahora resulta que no es suficiente, que tenemos que mutar, ¿será
que hemos usado ya demasiado esta palabra, y necesitamos una nueva que
tenga más fuerza?
Lo que está claro es que el foco
actual en la innovación está asociado a las últimas fases de un modelo
moribundo. Estamos tan preocupados por innovar precisamente porque el
modelo actual no es el adecuado, pero ninguna innovación va a poder
arreglar un sistema que ha quedado anticuado. Como comentaba en el
ejemplo de Ford, la innovación no habría podido crear un coche
asequible hace cien años, hizo falta un sistema totalmente diferente,
que yo llamo mutación, y eso es precisamente lo que estamos viviendo
hoy en día, una necesidad de mutación. De hecho ya está en marcha, mira
lo que está pasando con los medios de comunicación. Los periódicos
están a un paso de desaparecer, la industria musical y la editorial van
detrás... Esto está pasando porque la sociedad, la ciudadanía como
individuos, está viendo alternativas, a través de Internet, de blogs,
de periodismo ciudadano, oportunidades que responden a ese deseo de
autodeterminación y de voz propia, de hacer las cosas como nosotros
queremos. Una vez que estas mutaciones se presentan en forma de
alternativa, la gente se lanza a ellas y los modelos tradicionales
quedan vacíos, sin consumidores y sin beneficios. Tan pronto como
veamos mutaciones viables en sanidad, serán un éxito, y lo mismo pasará
con la educación. Estamos todos esperando.
"Estamos esperando a que surjan estas
mutaciones en servicios como la sanidad y la educación"
Estos cambios de modelo, ¿de
donde crees que vendrán, de la propia ciudadanía o de las empresas e
instituciones públicas?
Hoy en día ya no podemos hablar de
bienes y productos concentrados en unas pocas grandes empresas.
Hablamos de formas de maximizar el valor con la digitalización y con
procesos sociales, de eliminar todo lo que no es importante y ofrecer
directamente a las personas aquello que quieren, donde y cuando quieren.
Es el caso de la música en mp3, por ejemplo. Estas mutaciones pueden
surgir en diferentes lugares, y de hecho yo no espero que vengan de las
grandes corporaciones, donde un cambio radical es difícil. Yo creo que
vendrán de la gente, de jóvenes en garajes quizá, de comunidades, no
de grandes instituciones. El trabajo será que estas mutaciones consigan
trasladar el valor de las grandes instituciones y distribuirlo de forma
diferente. Ese es el reto, conseguir que la transformación pase del
garaje y de la comunidad a un ámbito generalizado.