El estudio Euro Health Consumer Index analiza desde este año la e-salud de 33 países europeos. El informe, que no deja en muy buen lugar a España, está incluido en uno más amplio sobre todos los sistemas sanitarios de estos estados.
Los autores han incluido la
e-salud por su capacidad para mejorar la implicación de los pacientes y para reducir los costes finales del servicio. Entre los parámetros que se miden destacan la existencia de archivos digitales de información médica, las soluciones informáticas de comunicación con los enfermos o las recetas electrónicas.
"Hay mucho camino por andar en la implementación de las herramientas TICs en la sanidad europea", sentencia el informe. Curiosamente, el país que aparece mejor situado en e-salud es Portugal, seguido de Holanda y Dinamarca. España, sin embargo, cae en todos los parámetros respecto a años anteriores.