Aunque la mayor parte de los delitos relacionados con la pornografía infantil se cometen mediante redes P2P, las redes sociales y sistemas de mensajería instantánea han hecho saltar las alarmas de la Fiscalía. Así, en 2009 se tramitó una denuncia por exhibicionismo a través de Microsoft Messenger por parte de una persona que había engañado previamente a un menor de edad.
Ante la dificultad que supone la persecución de estos delitos, la Fiscalía recomienda a los padres que provean a sus hijos de los sistemas de seguridad adecuados. También incide en las ventajas de la colaboración ciudadana, ya que en 2009 la Ertzaintza recibió once denuncias de personas que se habían descargado por error archivos con pornografía intantil en redes P2P.
Por cierto, que los jueces vascos no se ponen de acuerdo en el tipo delictivo y, por tanto, en la pena que castiga este comportamiento cuando está el eMule de por medio. Mientras un magistrado alavés lo califica como distribución o difusión, otro se queda en la mera tenencia de pornografía infantil, que tiene un castigo mucho más leve.
Otra serie de delitos informáticos que se están cometiendo a través de redes sociales son las amenazas, coacciones e injurias. En el último caso, se trata siempre de jóvenes que realizan manifestaciones contra el honor de otro en chats o que introducen sus datos en webs de contacto sexual. En los dos primeros una ex pareja amenaza a otra con revelar secretos personales o fotos íntimas.