La Comisión Europea ha establecido un plan de acción con el fin de doblar el volumen del comercio electrónico en la UE para el año 2015. A su juicio, sus principales ventajas son una mayor creación de empleo, la posibilidad de dar servicio a las zonas rurales y la reducción de precios que suponen las compras por Internet.
Los datos son reveladores:
- La economía de Internet está creando 2,6 empleos por cada uno que se destruye offline
- Los beneficios ligados a los precios inferiores en Internet se estiman en 11.700 millones de euros, lo que supone el 0,12% del PIB europeo.
- El día que el comercio electrónico represente el 15% de todas las compras (hoy solo representan el 3,4%), los beneficios para los consumidores supondrán 204.000 millones de euros, el 1,7% del PIB europeo. En ese caso, el comercio electrónico podría suponer el 20% del crecimiento en algunos países.
Para alcanzar sus objetivos para 2015, la Comisión quiere eliminar las siguientes barreras:
- Falta de transparencia de las ofertas
- Dificultades para comparar ofertas
- Ofertas que solo están disponibles en algunos países
- Los medios de pago son caros y no siempre están disponibles en todos los países
- Los medios de transporte no son los más adecuados y resultan costosos
- Dificultades para resolver litigios
- Dificultades para eliminar contenidos ilegales
- Riesgos de propagación del cibercrimen