La implantación en el País Vasco se ha llevado a cabo utilizando la infraestructura de albura, filial de Red Eléctrica Española con la que la multinacional americana tiene firmado un acuerdo estratégico para el desarrollo de telecomunicaciones avanzadas en España. Actualmente, entre sus clientes se encuentran más de 4.500 empresas, según Pablo Elizalde, vicepresidente de C&W para España y Portugal.
Actualmente dispone de 250 kilómetros de fibra óptica instalados en las principales capitales vascas y aspira a optar a los operadores locales y grandes corporaciones, según adelantó su director general, Jesús Sánchez.