¿Qué es Spyro?
Es un software de gestión empresarial de fabricación propia que se desarrolló por primera vez hace más de 25 años. Es válido para todo tipo de empresas, pero nuestra experiencia nos ha hecho especializarnos en diversos sectores con soluciones específicas.
¿Cómo nació la empresa?
Primero se vendía hardware y el software era algo accesorio. Empezamos a hacer desarrollos en empresas que hoy son importantes, que han sido grandes aliados con los que hemos ido avanzando. Hoy tenemos un producto propio pero seguimos teniendo un área que lo adapta a las necesidades de cada cliente.
¿Cuál es su mercado?
Nuestro territorio natural siempre ha sido Gipuzkoa, donde nos hemos dirigido principalmente a empresas de tamaño medio de entre 4 y 60 millones de euros de facturación. Pero estamos presentes en toda la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra y, a través de distribuidores, en todo el territorio español. Tenemos distribuidores en Euskadi, Rioja, Cataluña, Madrid, Galicia, Extremadura, Andalucía y Canarias. Además, hace dos años empezamos a hacer una apuesta estratégica y una fuerte inversión en el ámbito internacional, primero de la mano de nuestros clientes y ahora ya en solitario.
¿Siempre ofreciendo un producto propio?
En su día hacíamos muchas soluciones ad hoc para nuestros clientes. Luego lanzamos al mercado un producto llamado Praxis que en 2000 se convirtió en Spyro y que ha seguido avanzando año tras año. La última versión es Spyro 11G.
¿Qué ventajas tiene este último producto?
Lo más importante es que es válido para todo tipo de dispositivos y que hemos incluido diversos tipos de gráficos para que el software de gestión se parezca a otros programas. Además, hemos incorporado la base de datos de Oracle. En total, la última versión incorpora 100 nuevas funcionalidades.
Así, entre las nuevas funcionalidades presentadas por profesionales de la compañía informática destacan: la creación configurada de proyectos y el establecimiento de nuevas consultas para el análisis a la dedicación a proyectos (módulo Proyectos); la adaptación a la Ley de Morosidad y la gestión de dotaciones de clientes de ‘dudoso cobro' (módulo Financiero); o nuevas funcionalidades en el módulo de Ventas referentes a la entrega de pedidos, las ofertas y el tratamiento de cajas.
Asimismo, en el módulo de Almacén se han incorporado nuevas funcionalidades para la consulta de los movimientos de los artículos (por ubicaciones, en función de los usuarios, etc.); se han desarrollado nuevos campos auxiliares en el módulo de Compras y se han realizado nuevas aportaciones en el módulo de Producción referentes a cantidades, controles, materiales históricos, etc.
¿Funciona en la nube?
Todavía no. Estamos investigando junto con Tecnalia, sobre todo para conocer cuál será la infraestructura necesaria, y hemos hecho algunos pinitos con una solución web que estamos probando. Queremos ver qué problemas da para poder buscar soluciones junto con otras empresas.
Por el momento, no encontramos un modelo de negocio para ofrecer un ERP online. Nuestro cliente es más tradicional y no creemos que quiera cambiar. Es verdad que el mundo está en continuo cambio, pero también hay que reconocer que las empresas con las que trabajamos prefieren tener mayor control sobre los datos que incluyen en el software.
Quizás funcionaría mejor con autónomos, pero no es el tipo de cliente al que nos dirigimos. También creemos que la nube puede ser una oportunidad para entrar en mercados internacionales. Creemos que podemos simplificar el producto ya que en otros países no requieren muchos de los módulos que hemos hecho para el mercado español, con lo que podríamos ofrecer un producto más barato.
¿Han iniciado ya ese proceso de internacionalización?
Tenemos clientes que teníamos en España y que también demandan nuestros servicios cuando salen al exterior. En los tres últimos años nos hemos dado cuenta de que este proceso es imparable y por eso hemos hecho que Spyro sea multidioma y se adapte a las legislaciones de los países de origen.
Hasta ahora nos hemos limitado a acompañar a nuestros clientes, sin hacer acciones directas en el exterior. Ahora estamos analizando que tiene sentido comercializar el producto en otros países. Estamos haciendo prospecciones para ver cuáles nos interesan más.
¿El producto no requiere ninguna adaptación?
El tema financiero es, junto con la facturación, el que más guerra nos da a la hora de localizar el software.
¿La crisis les afecta?
Somos uno más y no vivimos en una burbuja. Vendemos ERPs a empresas que están aquí y que tienen sus problemas. Un ERP es una inversión e igual somos los últimos de la cola en enterarnos, pero nos llega como a todos los demás. Creo que la internacionalización nos la hemos planteado precisamente gracias a la crisis.
¿Y la competencia de multinacionales?
Competir con una marca muy establecida es difícil en ciertos ámbitos. Un ERP se compra por confianza y no es una decisión que se tome a la ligera. Es muy costoso por dinero y recursos que hay que dedicar a la implantación. Es cierto que muchas empresas apuestan por algo que creen seguro para evitar el riesgo de equivocarse. Pero nosotros competimos basándonos en otros valores: especialización, personas y la confianza de los clientes que ya tenemos y nos recomiendan.
¿Por qué cree que hay tantos fabricantes de ERP en Gipuzkoa?
Puede ser casualidad, pero está claro que ha influido el fuerte tejido industrial que tenemos.