¿Qué hace Lynce?
Contamos las manifestaciones de forma objetiva y objetivable. Vendemos el producto que parecía imposible y que permite contabilizar las personas que se manifiestan en la calle una a una. La idea es dejar de discutir sobre las cifraes de asistentes y centrarnos en las ideas.
¿Cómo funciona técnicamente?
Lo hacemos con fotografías que luego combinamos a través de un algoritmo que hemos preparado nosotros. Además, utilizamos vídeo en colaboración con una empresa madrileña, Vaxtor.
¿Cómo se te ocurrió la idea?
La idea se me ocurrió mientras conducía. Harto de que nos engañaran y nos dijeran unos una cosa y los organizadores mil veces más, di un volantazo y pensé que no tiene sentido que en el siglo XXI sigamos utilizando sistemas del siglo XIX. Además, soy psicólogo social y sé cómo se puede engañar y desinformar a la gente. Al final, la próxima manifestación parece que tiene que tener 3 millones de personas para que tenga impacto.
¿Y te costó encontrar la tecnología para hacerlo realidad?
El estudio del arte nos permitió concluir que nadie hacía esto en todo el mundo. Y la ciencia permite hacer esto sin inventárselo. Hemos ido desarrollando la tecnología poco a poco, pero sabíamos que era factible.
¿Quién puede comprarlo?
Hay una enorme cantidad de gente que estaba esperando esto, pero de forma gratuita. Fundamentalmente, los medios de comunicación, que necesitan respaldar sus informaciones con datos objetivos. Entre ellos, destaco a la agencia EFE, que nos aporta un plus de pluralidad y objetividad.
Se lo hemos propuesto a alguna institución pública, pero no hemos tenido mucha suerte. De momento, no quieren saber nada de esto. Quizás en una segunda fase. En cuanto a los organizadores de las manifestaciones, me han reconocido que no les interesa que les cuenten porque inflan la cifra de asistentes. Tienen un objetivo diferente del nuestro: nosotros queremos acercar la realidad y ellos vender sus ideas.
¿No se plantean problemas de privacidad?
No identificamos a la gente. Contamos normalmente de perfil o desde arriba y ponemos numeritos a cada persona.
¿Por qué Lynce?
Porque ojo de halcón ya estaba cogido. Trabajamos levantando la posición de la cámara. En visión aérea o zeppelin cautivo nos da una claridad de la densidad real de las personas que no se tiene cuando uno está inmerso en la multitud.
¿Qué iniciativas váis a lanzar?
Queremos demostrar que en este país no ha habido nunca una manifestación de un millón de personas. Estamos estudiando todas las que ha habido desde comienzos de la democracia. Además, queremos hacer una expansión internacional para vender la tecnología en otros países.